COOPERACIÓN O COMPETENCIA
I. MARCO ANALÍTICO
Aborda la
deconstrucción de la base biológica utilizada para justificar la primacía de la
competencia en los sistemas socioeconómicos modernos. Se busca demostrar que la
adopción de una versión distorsionada de la evolución ha permitido la
racionalización de la desigualdad estructural y la explotación de los recursos
planetarios.
La Tesis Central.
La tesis
principal que guía este análisis sostiene que la interpretación conocida como
darwinismo social, al enfocarse de manera selectiva y excluyente en la
competencia, constituye una adulteración ideológica de las observaciones
originales de Charles Darwin. La verdadera "aptitud" evolutiva,
necesaria para la persistencia a largo plazo de una especie en su ecosistema,
no reside únicamente en la dominación o la fuerza bruta, sino intrínsecamente
en la capacidad de adaptación y cooperación (mutualismo). Estos
mecanismos de interdependencia deben ser reivindicados como valores
fundamentales para la organización de la ecología humana y la gestión
sostenible de los recursos globales.
Con base
en esta tesis, se establece cuatro objetivos fundamentales. El primero es
realizar una deconstrucción crítica del uso de la "supervivencia
del más apto" como pretexto para implementar políticas socioeconómicas
regresivas, tales como la justificación de la inequidad o la eliminación de las
redes de seguridad social. El segundo objetivo es reafirmar los principios
biológicos originales de Darwin, enfatizando el papel "igualmente
importante de la cooperación" en los ecosistemas, junto con la adaptación
y la búsqueda de un nicho. El tercer punto busca criticar la economía
de la escasez, demostrando que los sistemas humanos a menudo crean
intencionalmente una "escasez falsa" mediante prioridades
políticas, con el fin de garantizar "perdedores" y validar la
narrativa competitiva. Finalmente, se propone un modelo de gobernanza
adaptativa, presentando la acción colectiva y la gestión de la
propiedad comunal (basada en el trabajo de Elinor Ostrom) como una alternativa
viable y biológicamente apta que prioriza la resiliencia sistémica sobre la
privatización y la dominación.1
Contexto Interdisciplinario y Urgencia Ecológica
El debate
entre la competencia y la cooperación es esencial para la crítica de la
Economía Política y la Ecología de Sistemas. La adopción de un concepto
retorcido de la evolución por parte de economistas y líderes empresariales ha
justificado que las corporaciones sobrevivan debido a "ventajas
competitivas" que les permiten dominar o destruir sistemas y personas más
débiles. Este enfoque transforma un concepto biológico de persistencia
en un concepto ideológico de dominación.
La
defensa ideológica primaria de estos sistemas, que a menudo se expresa con la
frase "¡Es natural! ¡Solo hay que mirar la naturaleza!", se desmorona
cuando se reconoce que la competencia es solo una de las estrategias
evolutivas. Si la cooperación desempeña un papel "igualmente
importante", la justificación biológica de las políticas de laissez-faire
pierde su base. La urgencia de corregir esta perspectiva se agrava ante la
crisis climática, donde el fracaso humano en la mitigación del problema radica
en una incapacidad de adaptarse a las limitaciones del ecosistema, un
resultado directo del modelo basado en la explotación y el consumo excesivo. Reivindicar
la cooperación es, por lo tanto, un paso fundamental para desarmar
ideológicamente a los defensores de la desigualdad estructural.
II. LA TERGIVERSACIÓN BIOLÓGICA Y SOCIAL DE DARWIN
El primer
pilar argumental se enfoca en desmantelar el darwinismo social, exponiendo cómo
se utilizó la ciencia selectivamente para racionalizar jerarquías
preexistentes.
El Darwinismo Social como Racionalización de la
Jerarquía
El
darwinismo social surgió a mediados y finales del siglo XIX con pensadores
ingleses como Herbert Spencer, quienes aplicaron la teoría de la selección
natural a la sociedad humana para intentar explicar la competencia "feroz
y cruel". Esta teoría afirma, falsamente, que los individuos, grupos o
clases sociales que han alcanzado la riqueza y el poder son superiores porque
han "ganado el juego de la selección natural".
El
impacto de esta ideología fue profundo. Ha sido utilizada históricamente por
pensadores colonialistas para racionalizar la dominación y, en la actualidad,
continúa resonando en las justificaciones de la inequidad social y la inacción
política. Por ejemplo, se ha invocado la "supervivencia del más apto"
para excusar la eliminación de redes de seguridad social para las personas más
vulnerables. El problema central radica en que esta aplicación se basa en un
"malentendido y una adulteración" de las observaciones de Darwin, ya
que ignora deliberadamente el papel crucial de la cooperación.
Nicho y
Coexistencia
La tergiversación
principal del darwinismo social se da en la definición misma de
"aptitud". Darwin observó que los organismos buscan su nicho,
que es su lugar y función específicos dentro del ecosistema. Una especie se
considera la más apta cuando suficientes de sus miembros logran
encontrar y persistir en ese nicho.
Lejos de
ser un mecanismo basado únicamente en la lucha por la dominación, Darwin
detalló que para encontrar un nicho, las especies pueden competir, pero
también deben adaptarse y, crucialmente, cooperar. El naturalista
mismo explicó en sus escritos que los "más aptos" no son
necesariamente los más grandes, más fuertes o mejores luchadores, sino aquellos
que demuestran la mayor capacidad de adaptación a través de la cooperación.
La
ideología social darwinista cometió un error fundamental al sustituir el concepto
biológico de persistencia (encajar en el ecosistema) por el concepto
ideológico de dominación (destruir a los competidores). La supervivencia
ecológica genuina se trata de la interdependencia y la máxima eficiencia en un
nicho, lo que contrasta marcadamente con la lógica corporativa que busca
"dominar o destruir" a sistemas y compañías más débiles.
Para
clarificar esta divergencia fundamental, se presenta a continuación un
contraste entre ambas perspectivas:
Tabla 1:
Contraste de Perspectivas sobre la Supervivencia del Más Apto
|
Perspectiva |
Definición de «Supervivencia
del Más Apto» |
Mecanismos de Prevalencia |
Implicación Social/Económica |
|
Darwinismo Social |
Triunfo
de los individuos o sistemas más fuertes y dominantes, que "ganan el
juego". |
Competencia
feroz y la eliminación de la red de seguridad social. |
Justificación
de la inequidad y la inacción política como "resultado natural". |
|
Darwinismo Ecológico (Original) |
Capacidad
de una especie para encontrar, ajustarse y persistir en su nicho. |
Adaptación,
Cooperación y Competencia. |
La
resiliencia sistémica y el desarrollo de estructuras de reparto. |
III. MUTUALISMO Y ADAPTACIÓN SISTÉMICA
El
segundo pilar argumental utiliza la evidencia empírica de la ecología para
demostrar que la cooperación es tan fundamental como la competencia en la
dinámica de los ecosistemas. La competencia y la cooperación son ambas
naturales entre todas las especies.
La Ventaja Biológica de la Cooperación
La
cooperación biológica se manifiesta de forma clara a través del mutualismo,
una relación entre dos especies en la que ambas se benefician de la
interacción, mejorando sus posibilidades de éxito y reproducción.
Los
ejemplos biológicos de mutualismo refutan directamente la noción de que la
lucha individual es la única vía hacia la aptitud. Por ejemplo, en la caza
conjunta, los delfines cooperan con el atún para localizar cardúmenes de
peces pequeños, proporcionando a ambas especies una ventaja alimentaria que no
obtendrían de otra forma. De manera similar, los pájaros picabueyes se
alimentan de las garrapatas del pelaje de los antílopes impala africanos, donde
el pájaro obtiene alimento y el antílope se beneficia de la eliminación de
plagas molestas. La polinización es otro caso de mutualismo crucial para
la reproducción. Insectos, como abejas o mariposas, transportan polen a cambio
de néctar, actuando como "insectos beneficiosos" que demuestran que
la vida depende a menudo de una transacción cooperativa.
La
cooperación, manifestada como mutualismo, no es una desviación de la evolución,
sino un mecanismo para la máxima eficiencia de recursos. Investigaciones
complementarias sugieren que la cooperación es, de hecho, un tercer pilar que
sostiene la teoría de la evolución. Incluso dentro de una misma especie, como
se observa en plantas trepadoras, la cooperación entre grupos emparentados
reduce la competencia interna y aumenta la tasa de eficiencia de crecimiento,
lo que subraya la superioridad de la cooperación como estrategia a largo plazo.
El Mecanismo de Prevalencia a Largo Plazo
Junto con
el mutualismo, la adaptación es el proceso de cambiar a lo largo del
tiempo para que un organismo pueda estar mejor preparado para encontrar un
nicho y sobrevivir en el ecosistema. Esta adaptación a menudo implica la
cooperación con otros organismos o con factores no vivos del entorno.
Los
ejemplos clásicos de Darwin, como los pinzones de las Islas Galápagos cuyos
picos se adaptaron para aprovechar diversas fuentes de alimento (flores,
insectos, semillas) , o los camellos que han evolucionado para tolerar el
desierto seco conservando agua y almacenando grasa en sus jorobas, demuestran
que la prevalencia se logra mediante el rediseño sistémico de la especie. Las
especies que demuestran la mayor cooperación y adaptación tendrán una
"enorme ventaja" al enfrentar perturbaciones y desastres.
El Imperativo de la Cooperación y la Crisis
Climática
La
incapacidad humana para combatir el cambio climático ejemplifica un
fracaso maladaptativo arraigado en la priorización de la competencia
sobre la adaptación. La adaptación y la cooperación biológicas no son procesos
rápidos; requieren generaciones o siglos. Los cambios rápidos, como los
impulsados por el clima, no conceden ese tiempo.
El camino
hacia la supervivencia civilizacional requiere que la humanidad se adapte a las
condiciones que causan el cambio climático, lo que implica fundamentalmente reconocer
las limitaciones de los entornos que habitamos y planificar para no
explotar, consumir en exceso y contaminar. Si la humanidad pudiera
adaptarse a las limitaciones de la tolerancia de carbono de la atmósfera, por
ejemplo, se incrementaría significativamente la probabilidad de supervivencia.
IV. CRÍTICA A LA ECONOMÍA DE LA COMPETENCIA Y LA
ESCASEZ ARTIFICIAL
El tercer
argumento principal critica la importación del concepto de escasez a los
sistemas humanos, donde se utiliza para perpetuar la desigualdad.
La Distinción entre Escasez Genuina y Escasez
Fabricada
La
competencia en la naturaleza se da cuando los organismos luchan por el mismo
nicho debido a una escasez de recursos genuina, un suministro inadecuado
en la misma área. Por ejemplo, leones y guepardos compiten y se matan por las
mismas presas.
Sin
embargo, a diferencia de otras especies, la sociedad humana posee una función
ejecutiva que permite gestionar o compensar la escasez mediante la
planificación y la distribución. A pesar de esta capacidad, el
análisis revela que muchos gobiernos deliberadamente crean "escasez
falsa" a través de sus prioridades políticas y de las decisiones sobre
qué programas sociales financiar o recortar.
Esta
manipulación de la distribución garantiza artificialmente
"perdedores" en los sistemas sociales, replicando condiciones de
selección natural extrema para justificar la necesidad de una competencia
despiadada y la consecuente eliminación de las redes de seguridad.
La Competencia y el Consumo Excesivo como
Maladaptación
La
crítica a la economía de la competencia se profundiza al considerar su impacto
en la resiliencia ecológica. El paradigma económico basado en la competencia,
que impulsa la explotación y el crecimiento ilimitado, es, desde una
perspectiva evolutiva, la estrategia más arriesgada en un planeta con recursos
finitos. Si la aptitud se define por la persistencia y la capacidad de
encontrar un nicho sostenible, entonces un sistema que promueve la destrucción
del nicho (explotación, consumo excesivo y contaminación) es fundamentalmente maladaptativo.
De hecho,
el individuo o la corporación que "gana" en la competencia económica
actual a través de la máxima explotación de recursos es, en el sentido
ecológico más amplio, el menos apto para asegurar la supervivencia a
largo plazo de la especie humana. La cooperación y la restricción voluntaria se
postulan, por lo tanto, como la estrategia superior.
V. EL MODELO DE ACCIÓN COLECTIVA (GOBERNANZA DEL
PROCOMÚN)
El
resultado práctico del análisis es la identificación de la acción colectiva
como la manifestación socialmente organizada de la cooperación y adaptación
evolutivas, ofreciendo un modelo viable para la gestión de recursos.
El Conflicto Ideológico: Propiedad Privada vs.
Propiedad Comunal
El sesgo
darwinista social ha tenido implicaciones de gran alcance, siendo utilizado
para justificar la propiedad privada de los recursos en lugar de la propiedad
comunal. Históricamente, esto se reflejó en las acciones
colonialistas que dividieron tierras indígenas de propiedad comunal e
impusieron la privatización.
En la
propiedad privada, la dinámica es competitiva: las personas luchan por poseer
individualmente un bien y excluir a otros de su uso. En contraste, la propiedad
comunal requiere intrínsecamente adaptación y cooperación para
desarrollar y mantener una estructura de reparto que garantice la
sostenibilidad del recurso compartido.
El Desafío de Elinor Ostrom a la "Tragedia de
los Comunes"
El
trabajo de la ganadora del Premio Nobel de Economía, Elinor Ostrom, proporciona
la refutación empírica más sólida a la inevitabilidad de la "tragedia de
los comunes", un concepto a menudo utilizado para defender la
privatización total o la regulación estatal de los recursos.
Ostrom
demostró que los recursos de propiedad comunal pueden ser bien administrados.
Documentó numerosos casos de estudio, a menudo en el contexto de instituciones
culturales indígenas (Nepal, Guatemala, Kenia), donde se desarrollaron
mecanismos exitosos de gestión de la cooperación, o acción colectiva.
Estas estructuras autogestionadas diseñaron sistemas de gobernanza que imponían
límites estrictos al uso de los recursos (por ejemplo, el número de
animales de pastoreo) y aplicaban sanciones graduales por infringir las normas,
todo basado en un acuerdo común que data, en algunos casos, de siglos.
La obra
de Ostrom constituye un desafío directo a la idea de que la privatización es
una parte necesaria de la modernización. Sus hallazgos exponen que los
argumentos contra los bienes comunes niegan su historia, asumiendo que estos
operan sin las reglas y prácticas colectivas que han evolucionado precisamente
para garantizar su funcionalidad.
La
interconexión entre la cooperación biológica y la acción colectiva es clara: el
éxito del mutualismo y el éxito del modelo Ostrom radican en el mismo
principio, el diseño de sistemas de reparto y límites que optimizan la
persistencia. Las instituciones de Ostrom son, esencialmente, mecanismos de
adaptación social diseñados conscientemente para imponer límites y
garantizar la resiliencia del recurso.
Tabla 2:
Modelos de Propiedad y Requerimientos Organizacionales
|
Modelo de Propiedad |
Base Filosófica Implícita |
Mecanismo de Gestión |
Requerimiento de Éxito |
|
Propiedad Privada |
Primacía
de la Competencia (Sesgo Darwinista Social). |
Competición
individual para poseer y excluir a otros. |
Éxito
individual; exacerbación de la escasez artificial. |
|
Propiedad Comunal |
Necesidad
de Adaptación y Cooperación. |
Acción
Colectiva; Estructuras de reparto autogestionadas. |
Instituciones
adaptativas y reglas de gobernanza basadas en el consenso (Ostrom). |
VI. PROPUESTAS ESTRATÉGICAS
Reivindicación de la Cooperación y el Imperativo
Ecológico
La
conclusión fundamental que emerge de este análisis es la necesidad
imperativa de reivindicar y reconocer la existencia de una cooperación exitosa
dentro de nuestra propia ecología humana. El sesgo darwinista social ha negado los
comportamientos cooperativos de la sociedad, lo que ha generado "numerosas
implicaciones negativas" para la humanidad y el planeta.
Se ha
demostrado que la cooperación no es simplemente una opción ética; es la estrategia
biológica más apta para la resiliencia sistémica. Las especies que exhiben
la mayor cooperación y adaptación son las que tienen la mayor ventaja para
enfrentar perturbaciones. Al incorporar una comprensión de la dinámica real del
ecosistema (que equilibra competencia, adaptación y cooperación), es posible
rechazar las extrapolaciones falsas que justifican la desigualdad y adoptar la
cooperación como un valor fundamental para la organización social.
El ciclo
competitivo (explotación desmedida conduciendo a la escasez artificial y la
justificación de la desigualdad) es insostenible. La cooperación, mediante la
acción colectiva, impone la restricción y la planificación, que son las formas
más exitosas de adaptación biológica.
Propuestas Estratégicas para la Transición
Socio-Ecológica
Para
aplicar estos resultados en la política pública y la gobernanza global, se
proponen las siguientes estrategias:
- Gobernanza de las Limitaciones
(Adaptación): La
política pública debe adoptar un marco que reconozca y se adapte a los
límites biofísicos del planeta, tales como la capacidad de absorción de
carbono de la atmósfera. Esto requiere implementar mecanismos que
planifiquen la restricción de actividades y penalicen el consumo excesivo
y la explotación, asegurando así la persistencia a largo plazo sobre la
ganancia a corto plazo.
- Desmantelamiento de la
Escasez Fabricada: Los gobiernos deben utilizar la función
ejecutiva de la sociedad para reorientar las prioridades fiscales y de
financiación. La meta es gestionar la distribución equitativa de recursos
y eliminar activamente la "escasez falsa" que se utiliza como
justificación ideológica para la competencia despiadada y la inacción social.
- Implementación de la Acción
Colectiva (Modelo Ostrom): Se recomienda fomentar el desarrollo y la
réplica de instituciones locales autogestionadas para el manejo de
recursos comunes. El conocimiento y la aplicación de los principios de Ostrom para la gobernanza sostenible del procomún ofrecen
una metodología probada para lograr la sostenibilidad y la equidad sin
recurrir a la privatización o la burocracia centralizada.
La
cooperación, en última instancia, no solo es una aspiración moral, sino la estrategia
biológica y sociológica más apta para la supervivencia de la civilización
humana en la era del Antropoceno, sirviendo como el fundamento para una
ecología humana resiliente y equitativa.
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