BATALLA CULTURAL 2
El objetivo principal del texto es: definir y delimitar
conceptualmente qué se entiende por una "batalla cultural". Busca
establecer los criterios que distinguen una batalla cultural de otros tipos de
cambios o conflictos culturales más comunes y menos significativos. En
particular, quiere enfatizar que el núcleo de una batalla cultural es un conflicto
de magnitud, que pone en juego la estructura misma de las instituciones o
sistemas culturales.
Argumentación:
1. Distinción
inicial: No todo cambio cultural es una batalla. Muchos cambios ocurren sin
conflicto significativo, como los procesos de aculturación y sincretismo (ejemplos:
la adopción del catolicismo por comunidades negras, e indígenas o la fusión de
la música electrónica con el rock/pop). Estos casos, por carecer de conflicto
intenso, no son relevantes para la teoría de la batalla cultural.
2. Definición clave
del conflicto: Afirma que lo esencial de una batalla cultural es un conflicto
cultural de cierta magnitud, una "lucha" o "disputa" con
antagonismos evidentes que impulsa el cambio.
3. Tipología del
conflicto: Para precisar qué significa "magnitud", se puede consultar
la distinción antropológica de John Beattie:
·
Conflicto cultural ordinario: Ocurre dentro de
la estructura social e institucional existente. Se resuelve con los mecanismos
y valores compartidos del sistema, sin alterar su paradigma. Ejemplo:
conflictos por infidelidad dentro del modelo tradicional de familia.
·
Conflicto cultural de magnitud: Pone en juego la
estructura misma del sistema. Altera instituciones de tal manera que ya no
"engranan" como antes, requiriendo una redefinición fundamental.
Ejemplo: el debate sobre la redefinición del concepto de "familia"
más allá del modelo heteronormativo.
4. Analogía política:
Refuerza la distinción con un ejemplo del campo político: las elecciones son un
conflicto ordinario, que mantiene y legitima el sistema democrático, mientras
que una rebelión o revolución es un conflicto de magnitud que busca cambiar las
estructuras políticas fundamentales.
Conclusiones:
1. Una característica
fundamental de toda batalla cultural (tras haber establecido implícitamente que
es un conflicto) es la presencia de un conflicto cultural de magnitud.
2. Este tipo de
conflicto no busca un mero reajuste dentro del sistema existente, sino un cambio
cultural significativo que transforma las bases mismas de las instituciones o
prácticas culturales en disputa.
3. Los conflictos
culturales ordinarios, aunque generen tensiones, no constituyen batallas
culturales. Una batalla implica la sensación de un verdadero
"combate" por la cultura, donde lo que está en juego son elementos
fundamentales y relevantes, no asuntos menores.
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